Los principales riesgos asociados a la alimentación de cachorros en crecimiento se pueden incluir en 4 grandes grupos, los riesgos nutricionales, los riesgos de lesión, los riesgos sanitarios y los riesgos de alteraciones del desarrollo por manejo inadecuado.

  • Riesgos Nutricionales

Las principales causas de los riesgos nutricionales son la administración de alimentos no completos, es decir, alimentos que no aportan todos los nutrientes en las cantidades adecuadas o estos no son digestibles o biodisponibles (dietas de baja calidad, de productores sin controles, raciones caseras no formuladas o controladas, etc.). El exceso de un nutriente también puede asociarse a fórmulas de dietas comerciales o caseras mal realizadas pero frecuentemente se asocian a administración sin control veterinario de suplementos nutricionales (de calcio, de vitaminas, etc.).

La administración de premios, chucherías, alimentos de casa de forma no controlada también puede desequilibrar el aporte nutricional de la ración completa.

¿Cómo evitarlos? el cachorro debe alimentarse con un alimento COMPLETO (si es necesaria una opción casera ésta debe ser formulada y seguida periódicamente por un especialista) adecuado a la fase de crecimiento e idealmente al tamaño de nuestro cachorro. Si el alimento es completo ya contiene todos los nutrientes necesarios en las cantidades adecuadas y cualquier suplementación se desaconseja por riesgo de causar desequilibrios nutricionales.

Los extras (premios, chuches, etc.) no deben superar el 10% de la energía diaria que consume el cachorro. Por tanto, el 90% de las kcal diarias debe aportarlas el alimento completo.

Controlar el riesgo de carencias y toxicidades es especialmente importantes en animales en crecimiento ya que las consecuencias sobre el desarrollo y la salud se manifiestan de forma más rápida y severa que en adultos y en ocasiones causan alteraciones irreversibles.